Hablando un poco de mí....
juré que no iba a dejarme vencer, pero no puedo hablar, oír, caminar, sólo sentir... como tu veneno recorre todo mi cuerpo y lo hace estremecer... como te fuiste calando por mi piel y haciéndote parte de ella...es violento, pero suave, como te apoderas de mí, me haces volar y desvanecer como las cenizas de un cigarro..
jure no descuidar mis sentimientos, pero tu los volviste contra mí, con fuerza y delicadeza en dirección hacia ti, y no puedo hacer más que entregarme como si fuese un lienzo en blanco para un pintor..
Jure jamás llorar por un amor ajeno, pero tu permites que eso ocurra, tal como un niño cuando le quitan un dulce y, raramente existe la sensación de paz, porque tu me abrazas aún estando ausente…la distancia no es excusa para dejar de sentir...
Jamás pensé qué esto pudiese ocurrirme a mí, una persona tan fría y calculadora, pero tú me debilitas, me atrapas y me liberas, me haces volar y suspirar…
y es que tocarte es como tocar el corazón de lo eterno… donde no existen imperfecciones…donde no existen límites, ni barreras…la manera en la que me haces sentir viva, y puedo ver a través de la oscuridad…
Y la verdad es que,
mi piel extraña tu piel, aunque no lo creas..
estoy enamorada, locamente enamorada..
incomprensiblemente te amo.
inesperadamente te amo.
te amo de forma ilógica,
con la locura de mis palabras y lo inconsciente de mi sentir.
te amo por inercia,
te amo con la inocencia de los niños que no saben lo significa vivir,
te amo con la pureza del agua,
con el calor del fuego, con la fuerza del viento y con lo áspero de la tierra.
Te amo en mis sueños,
y con mis cambios de humor repentinos.
Te amo dentro de la incoherencia de mis actos,
Inexplicable, ilógico, inoportuno e inesperado, irresponsable e irreverente,
alocado y divergente; antagónico e ingenuo,
simplemente te amo.
Con la hiperactividad de un autista y astucia de un detective, te amo
Con la ternura de un bebé y la amargura de mi misma, te amo
Con las fuerzas de mis deseos, y la ambigüedad de mi alma.
Con la ansiedad de un drogadicto y la alegría de ser madre.
Te amo porque sí, te amo porque así lo decidió mi corazón.
Y aunque ni yo misma me lo crea e inclusive no encuentre palabras para explicarlo,
aunque me quede muda al acercarme y sienta celos de tu querer,
yo te amo.
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